Siempre he querido ir a Tailandia y leer esta crónica me acerca más a esta posibilidad de disfrutar de ese paraiso. Me imagino buceando por esas playas hermosas por la mañana y disfrutar de un masaje por la tarde.
Cuando leo alguna de las fantásticas crónicas de viajes de Terrés me invade un deseo enorme de coger lo justo y salir a conocer mundo. Pero, ay, las ingentes hordas turísticas me frenan; dudo de que queden muchos lugares para disfrutar del sabai. Bueno, siempre me quedarán estas lecturas que me transportan a esos mundos ignotos donde se fabrican los sueños.
Me encantan las palabras que definen el talante tailandés, y esa maravilla de masajes!
Siempre he querido ir a Tailandia y leer esta crónica me acerca más a esta posibilidad de disfrutar de ese paraiso. Me imagino buceando por esas playas hermosas por la mañana y disfrutar de un masaje por la tarde.
Cuando leo alguna de las fantásticas crónicas de viajes de Terrés me invade un deseo enorme de coger lo justo y salir a conocer mundo. Pero, ay, las ingentes hordas turísticas me frenan; dudo de que queden muchos lugares para disfrutar del sabai. Bueno, siempre me quedarán estas lecturas que me transportan a esos mundos ignotos donde se fabrican los sueños.